Interim managerment es un servicio externo de dirección de empresas, por el cual un ejecutivo se encarga de dirigir un área o un proyecto de una empresa durante un tiempo determinado. Hoy, algunos de estos profesionales trabajan a distancia. Una solución a la que recurren muchas empresas, sobre todo pymes.
Los especialistas en interim manager de AMG Interim Managers, una de estas agencias que prestan estos servicios, comentan que la presión que sufren las empresas por obtener resultados de forma rápida y a costes reducidos les lleva a contratar dirección externa cualificada.
En la economía global en la que estamos inmersos, alcanzar metas de forma rápida es crucial para posicionarse bien en un sector. En ocasiones no es cuestión de prosperar, sino de supervivencia. No saber aprovechar a tiempo una oportunidad puede hacer que la empresa quede arrinconada en el mercado.
Hasta hace poco, las empresas solían formar a sus propios directivos. Los seleccionaban entre el personal más fiel y eficaz de la plantilla, y poco a poco les iban dando responsabilidades. Sin embargo, el carácter dinámico de la economía actual, en el que las empresas deben enfrentarse a nuevos retos tecnológicos y económicos, que aparecen de una manera fugaz, hace que estos métodos artesanales no sean tan efectivos. El Interim Manager es la solución adecuada hasta que la empresa forme o encuentre al equipo de dirección definitivo.
Como hemos señalado antes, en muchos casos, estas funciones de dirección se realizan a distancia. Sin visitar las instalaciones de la empresa, o haciéndolo solo lo imprescindible. No es extraño. Hoy, gracias a los avances tecnológicos, la dirección se ejerce online de una manera habitual.
Ya no nos resultan raras las reuniones de empresa por Zoom, o utilizando otra plataforma de videoconferencia. Es posible que, incluso, hayamos participado en alguna de ellas. También estamos al tanto de los software de recogida y tratamiento de datos, que emiten informes al momento y que hacen sugerencias de dirección. Entregamos tareas y nos comunicamos con la dirección de la empresa empleando sistemas de mensajería instantánea.
El estado actual de la tecnología ha hecho que el interim management a distancia sea una realidad.
¿Qué es el interim manager?
Dice la página web de la escuela de negocios EAE Business School que el interés de un Interim Manager no es hacer carrera en una empresa. Ni siquiera pretende sustituir a un director o a un ejecutivo de manera permanente. Su trabajo está ligado a objetivos, a cumplir una misión definida. Para la cual se ha fijado una etapa en conseguirlo.
Este profesional tiene un perfil bastante concreto. Debe tener experiencia y conocimientos en el sector. Debe tener capacidad de orientación independiente, capaz de integrarse rápidamente en la dinámica de la empresa y de detectar los puntos débiles que debe reforzar. Debe ser rápido en la toma de decisiones. Tener una visión estratégica, que fije los objetivos y las etapas para conseguirlos. Debe tener habilidades técnicas innovadoras, que le permita dar soluciones precisas a problemas concretos. Y desde luego, debe disponer de dotes de liderazgo.
Cuando una empresa recurre a un servicio de este tipo es porque, en cierto modo, la situación le sobrepasa. Atraviesa por un bache financiero complicado del que quiere salir lo antes posible o se embarca en un proyecto novedoso que no sabe cómo afrontar: la expansión a nuevos mercados o la diversificación de la producción hacia nichos que no domina del todo, son un ejemplo de ello.
La empresa sabe que la asistencia del ejecutivo externo es temporal, por eso busca de él que prepare al equipo de dirección para el futuro. Que al mismo tiempo que afronta los retos que han surgido, realice tareas de formación o de mentoría para la dirección estable de la empresa.
En qué casos se utiliza el Interim Manager.
Como estamos viendo, este servicio se emplea para casos determinados. Casos que a pesar de su concreción no son extraños en la vida de una empresa. Estas son situaciones para las que se recurre a estos profesionales:
- Gestión de crisis.
Cuando una empresa atraviesa una situación delicada (como una caída de ingresos, problemas financieros o una reestructuración urgente), se suele recurre a un Interim Manager para tomar decisiones rápidas.
Una pyme familiar puede entrar en pérdidas tras la marcha de su fundador. Un Interim Manager financiero puede encabezar un plan de choque para reducir costes y salir lo antes posible del atolladero.
- Sustitución temporal de directivos.
Cuando un ejecutivo coge una baja prolongada por enfermedad o presenta su dimisión de manera repentina, la empresa puede cubrir ese puesto de forma inmediata con alguien con experiencia probada. Haciendo que esta situación se deje notar lo menos posible en la marcha normal de la empresa.
- Fusiones y adquisiciones de empresas.
Durante procesos de fusiones y adquisiciones de empresas, el Interim Manager puede coordinar la integración de los equipos y sistemas de funcionamiento, de manera que la fusión se efectúe de una manera rápida y efectiva. Aunque las dos empresas trabajen en el mismo sector, es lógico que cada una de ellas tenga un organigrama y un sistema de funcionamiento distinto. Será necesario compaginarlos para que el resultado sea fructífero.
- Expansión a nuevos mercados.
Esta es una situación típica. Si la empresa quiere entrar en otro país o abrir una nueva línea de negocio, puede recurrir a un profesional externo que ya haya dirigido procesos similares. En cierto modo, este reto es un territorio inexplorado para la empresa.
- Transformación digital.
La digitalización de las empresas es un fenómeno habitual. El paso de un funcionamiento, más o menos, analógico a un sistema digital suele ser complicado. Con frecuencia requiere una reorganización y restructuración del modelo de negocio. Un profesional experto en estas transiciones puede ser de gran ayuda para la empresa, asumiendo responsabilidades en departamentos concretos o con un enfoque general.
- Profesionalización de empresas familiares
Muchas veces las empresas familiares quieren crecer, pero carecen de una estructura profesionalizada para hacerlo. El Interim Manager les ayuda a introducirse en procedimientos de gestión empresarial y aporta ese punto de objetividad que a veces falta en este tipo de empresas, donde los lazos familiares se entremezclan con las relaciones profesionales.
Beneficios para una empresa.
Aunque la intervención del Interim Manager será temporal, la aportación que realizará para la empresa será bastante valiosa. Estos son algunos de los beneficios de este servicio:
- Especialización y experiencia inmediata. Los Interim Managers suelen tener trayectorias profesionales consolidadas, con experiencia en resolver situaciones similares a las que enfrenta la empresa en ese momento. Lo cual, sin duda, es una bendición para sortear las circunstancias.
- Flexibilidad y agilidad contractual. Al tratarse de un servicio temporal, no implica una relación laboral fija, ni cargas a largo plazo. Esto resulta cómodo para la empresa, que no se siente atada al profesional.
- Visión externa y objetiva. El Interim Manager, al no está condicionado por la política interna de la empresa, ya que no forma parte de su organigrama interno, puede aportar un punto de vista más objetivo y novedoso, que le permite tomar decisiones sin condicionamientos.
- Resultados en plazos concretos. El trabajo del Interim Manager está orientado a conseguir objetivos definidos en plazos establecidos. Es un trabajo bastante ejecutivo.
- Aceleración de los cambios. Las situaciones para las que se contrata un Interim Manager, normalmente, implican cambios dentro de la empresa. Su actuación facilita que estos cambios se den con mayor rapidez. En toda estructura hay resistencias a los cambios. Su actuación independiente, fuera del organigrama, y su talante profesional, rompe en gran media estas barreras.
- Transmisión de conocimiento al equipo interno. Durante su estancia, el Interim Manager formará y capacitará a los responsables internos, transmitiendo sus conocimientos, de manera que la dirección de la empresa salga fortalecida.
Un servicio solicitado por las pymes.
La web Autónomos y Emprendedores señala que tres de cada cuatro empresas que contratan a un Interim Manager son pymes.
Parecía que eso de contratar ejecutivos profesionales era una acción exclusiva de grandes empresas y multinacionales. Sin embargo, no es así. Los retos a los que enfrenta la economía global a las empresas de menor tamaño, les hacen que recurran a profesionales cualificados.
El comercio online, por poner un caso que más o menos conocemos todos, da la posibilidad a una empresa local de poder expandirse a nivel nacional o internacional. Sin embargo, muchas veces no están preparadas para ello. Es un salto que les impone respeto. Un profesional con conocimientos en la materia les puede facilitar mucho el camino.
Es justamente en las pymes y en las empresas familiares donde el interim management se suele ejercer más a distancia. Por las propias características de la empresa, el empresario no quiere dar la sensación de que cede su puesto. A pesar de ello, todo el trabajo que realiza este profesional externo resulta decisivo para resolver situaciones concretas.
Muchas empresas de sectores diversos (industria, comercio, servicios) han recurrido a un interim manager a distancia en un momento determinado. Una decisión que ha ayudado al avance y desarrollo de la compañía.