Para que una tienda online funcione, debe cumplir una serie de requisitos. Te hablamos de algunos de ellos. Son las cosas que no deben faltar en tu tienda online.
Cada día se crean miles de páginas web nuevas, muchas de ellas son tiendas online. Internet es un universo que rebosa vitalidad. Pero en el que cada vez hay más competencia y es más difícil destacar.
La página web Red.es, dependiente del gobierno, indica que el comercio electrónico en España supera los 110.000 millones de euros anuales de facturación. Son datos oficiales que ponen de manifiesto que es un medio rentable, que mueve dinero. Lo que explica que resulte tan atractivo para tiendas físicas (para tener un canal extra con el que aumentar sus ventas) y para emprendedores digitales.
Pero como sucede en el comercio tradicional, el mercado está monopolizado. La mayor parte de las ventas por internet la copan los grandes Marketplaces y grandes portales de venta generalista, como Amazon. Para poder competir con ellos, la clave está en la especialización. Cuanto más especializada sea una tienda online, cuanto más se enfoque en un sub-nicho concreto, más posibilidades de éxito tiene.
Toda tienda online tiene dos objetivos a conseguir: el tráfico y las ventas. El tráfico es el número de visitas que recibe la página web, es la base material para conseguir las ventas. En este objetivo tiene un peso importante el SEO (Optimización para los motores de búsqueda), un concepto que va a estar en la base de gran parte del contenido que vamos a compartir contigo en este artículo.
Las ventas es la capacidad de transformar una parte de las visitas en transacciones comerciales reales. Es un proceso autónomo, en el que incide la capacidad de persuasión de las imágenes y el texto, la confianza que despierte la web en el consumidor y la habilidad de dar respuesta a las necesidades y deseos de los usuarios. Es autónomo al tráfico, pero si una tienda online no recibe visitas, no puede realizar ventas.
Partiendo de este marco general, te comento algunas cosas que debe tener cualquier tienda online.
Velocidad de carga.
Dice Manuel Amador, de MasWP, un servicio freelance de creación de páginas web y desarrollo en WordPress, que una tienda online necesita menos plug-ins y más estabilidad.
Con esta afirmación, este profesional nos está diciendo que el aspecto técnico de la web tiene un peso importante en su funcionamiento y efectividad.
Los plug-ins son complementos que se añaden a la página web. Como un reproductor de video, un carrusel de imágenes, un compartidor en tiempo real de post en Redes Sociales. Estos plug-ins lo que hacen es que cueste más que se carguen las páginas web. Este pequeño detalle influye de manera negativa en el posicionamiento de la página. En la posibilidad de que Google, o cualquier otro buscador, recomiende tu tienda online en los primeros puestos de la página de resultados que dan respuesta a las búsquedas de los usuarios. Aparecer en estos primeros puestos es una prioridad para los propietarios de las tiendas digitales. Puesto que estos enlaces son los que reciben la mayor parte de los clics de los usuarios.
Un aspecto que tiene en cuenta Google para promocionar una página es la experiencia de usuario. Si una web tarda tiempo en cargar, porque tienen mucho contenido pesado, se supone que no es amigable para el internauta. Y de hecho no lo es. Porque cuando estamos navegando y la página en la que hemos entrado tarda mucho en mostrarse, tendemos a abandonarla.
Arquitectura SEO.
El contenido de una tienda online debe estar perfectamente organizado en categorías y subcategorías. De manera que los algoritmos de los buscadores comprendan con rapidez la temática de la página web y el usuario pueda encontrar lo que busca con unos pocos clics.
Vamos a partir de un ejemplo para que se comprenda. Una tienda online de calzado deportivo. De entrada hay dos grandes categorías: Hombre y Mujer. Luego cada una de estas categorías debería dividirse en otras categorías más pequeñas que se corresponden con los deportes o utilidades: Running, senderismo, pádel, baloncesto, futbol, montaña, etc. Dentro de la clasificación por deportes estarían los productos, que cada uno de ellos tiene su propia página web. Se trata de organizar el inventario que tenemos en la tienda online como si fueran las repisas de una tienda física.
Un punto importante son los enlaces internos. Algo que podemos resolver en cada página de producto recomendando otros productos parecidos.
También puede ser que queramos promocionar determinado producto que está teniendo muchas ventas o que nos reporta muchos beneficios. Esto lo podemos hacer metiendo un enlace en las páginas de la tienda online y anunciarlo con un subtítulo tipo: “Promoción” o “Producto del Mes”.
Al final, los enlaces dibujan un diagrama que facilita que los buscadores interpreten la dinámica de la web y reconozcan las páginas más importantes. Al tiempo que se facilita la navegación interna.
Fácil navegabilidad.
Este es otro punto importante. Tiene que ver con la estructura SEO, pero es autónoma. Hace referencia a las facilidades que tiene el usuario para poder moverse con facilidad dentro de la página web y encontrar lo que lo interesa.
Este aspecto podemos resolverlo haciendo uso de los menús. El menú que encontramos en la cabecera de la web es de capital importancia. Permite al usuario acceder de una manera rápida a la información más interesante. Aquí podemos utilizar menús desplegables. En el ejemplo concreto que hemos visto antes, al hacer clic en la casilla de “Hombre”, nos aparecerían todos los deportes. Y lo mismo en la casilla de “Mujer”.
Muchos usuarios hacen poco caso de los menús. Sobre todo cuando navegan desde el móvil, donde el menú suele estar escondido bajo un icono de barras, o cuando realizan scroll, van bajando por la página web. Por esta razón es interesante introducir en la “Home” (página de inicio de la web) galerías de fotos con pie de foto en forma de subtítulo y un enlace a las categorías más importantes.
La compatibilidad del diseño de la página web para ordenador de escritorio y para móviles es otro aspecto que no debemos descuidar. Para eso debemos emplear diseños responsivos. Que nos aseguren que la página web se ve sin problemas tanto si accedemos a ella desde un ordenador portátil como lo hacemos desde cualquier teléfono con conexión a internet.
Fichas de producto.
Elaborar bien las fichas de los productos es fundamental tanto para el SEO como para obtener resultados. Estas fichas son una pequeña página de ventas.
El blog de la plataforma de marketing Prestashop señala que debe seguir una estructura determinada. La página debe estar encabezada por un título T-1 que responda a la intención de búsqueda del usuario. Es decir, no el nombre del producto, si este no es conocido (Botas paredes H-5), sino el tipo de producto al que hacer referencia (Botas de montaña para Trekking y Senderismo).
En el margen izquierdo de la pantalla colgaremos las fotos del producto. Deben ser fotos profesionales y optimizadas. No deben tener un peso superior a los 150 ks, para no ralentizar la página. La foto del producto es fundamental, ya que en internet se vende por la imagen.
En el margen derecho, tras una breve descripción del producto, desarrollando el título principal, hay que colocar el precio, las opciones de compra y hacer una llamada a la acción. Las compras por internet son compras por impulso, de ahí que el botón de compra aparezca antes de que el usuario haga scroll.
Debajo de este paquete, con un ancho de página completo, colocaremos la información del producto. Su ficha técnica. Las características del artículo, la composición, los datos del fabricante, e incluso podemos incrustar una tabla comparativa con productos similares. Esta es una sección para los que demandan más información.
Debajo presentamos una venta cruzada. Otros productos que vendemos y que pueden combinar con ese artículo. La idea es que el usuario se vea con el producto adquirido.
Para terminar, la página se remata con reseñas de los clientes, extractos de críticas de prensa, sellos de garantía y cualquier elemento que aumente la confianza.
Pasarela de pago.
Otro aspecto fundamental en una tienda online es la pasarela de pago. Debe inspirar confianza y facilitar una compra segura con pocos clics.
En este sentido, el blog de la plataforma para tiendas online Shopify indica que no bien mal poner, en la parte de abajo de la página de cobro, insignias de seguridad como un logo de pago seguro, el logotipo de las tarjetas de crédito con las que operamos y un enlace que redirija al cliente a la página de la política de envíos y devoluciones.
La página de cobros debe ofrecer diferentes opciones: pago con tarjeta, pagos con PayPal, Bízum, Google Play, etc. El formulario de pago debe ser lo más sencillo posible. Demandando la información justa.
Permite el pago como invitado. Shopify señala que el 25% de los clientes abandonan el carrito de compra cuando la tienda online les obliga a abrirse una cuenta de cliente.
Debes saber que la mayoría de las pasarelas de pago no son gratis. El propietario de la tienda online debe inscribirse a la plataforma del operador y pagar una cuota, más un porcentaje sobre las ventas.
PayPal permite efectuar cobros desde su propia plataforma, sin necesidad de pagar una cuota de inscripción o permanencia, pero si el cliente no tiene cuenta en este procesador, solicita una gran cantidad de información que hace que muchos usuarios abandonen el pago antes de terminarlo.
Información clara sobre envíos y devoluciones.
Debes contar con una página dentro de tu página web donde expliques las condiciones en las que haces los envíos y como gestionas las devoluciones. La información que ofrezcas debe ser clara y verídica.
Hoy en día se pueden hacer envíos a la mayor parte del mundo desde un operador como Correos. Amazon efectúa muchos envíos con esta empresa. Estos envíos tienen un coste. Debes dejar claro en tu página web si el cliente asume los gastos de envío, y por lo tanto se le añaden a su ticket de compra, o eres tú quien los paga. También puedes fijar una cantidad mínima a partir de la cual, los gastos de envío son gratis. Lo que anima al cliente a comprar más.
También debes dejar claro el tiempo de entrega. Un periodo que haga que no te pilles los dedos. Si haces envíos en el territorio nacional y trabajas con Correos, fijar un plazo máximo de entrega de 15 días es prudente, te cubre las espaldas.
Del mismo modo, debes especificar en la página web cómo se realizan las devoluciones, en caso de que el cliente no esté satisfecho con la compra o le haya llegado el producto en mal estado. Por lo general es el vendedor el que asume los gastos de envío y efectúa el reintegro de la compra una vez ha recibido la mercancía en su almacén.
Contacto con el cliente.
La página de contacto es una página obligatoria en cualquier tienda online. Así lo deja claro el blog de la abogada Aura Esther Vilalta. Esta página debe incluir el nombre de la empresa, o del titular del negocio, en caso de que lo lleve un autónomo; una dirección postal, un correo electrónico y un teléfono de contacto.
Establecer medios de contacto del cliente con el vendedor, en la propia web, es bastante interesante. Muchas tiendas online animan a los clientes a consultar sus dudas por correo electrónico. Otras, cuelgan una insignia flotante que permite al usuario comunicarse por WhatsApp.
Disponer del número de WhatsApp o la dirección de correo electrónico de un usuario interesado puede ayudarnos para resolver muchas ventas. La idea de que todas las ventas por internet se resuelven de manera automática es un mito. Muchos profesionales cierran una gran parte de las ventas, a veces la mayoría, contactando con usuarios interesados que antes han visitado la página web.
En el peor de los casos, aunque el usuario que te ha contactado no termine comprando, tienes un contacto interesado para hacerle llegar ofertas y promociones.